sábado, 22 de septiembre de 2012

Primer fabula

Sandalita y Alcelmo se encuentran con el Ornitorrinco de la Verdad

Once upon a time..... perdón, erase una vez en una aldea remota y misteriosa dominada por damas, torres, caballos, reyes, sotas y alfiles. Donde vivía una niña con su alce llamado Alcelmo. Dicha niña se llamaba Sandalita y le gustaba salir a pasear a la tarde por los vados del río (era re vadera). Le encantaba la caza, la pesca, la recolección de frutos tropicales del sureste argentino, la caligrafía y jugar en su FB.
Esta niña era servicial y acostumbraba a ayudar en los quehaceres del hogar. Tendía la cama, limpiaba los cuartos y destapaba los caños.
A veces visitaba a sus contactos en estado no disponible que vivían por esos lares. Todos juntos jugaban a cazar mariposas, degustaban hongos, trepaban árboles, hacían carreras de kayak y riñas de gallos.
Un día tarareando “era para untar, era para untar”, encontrose un bello objeto dorado con forma de huevo, agua atónita tomolo por el borde mirolo examinolo y llevolo. Al llegar a la comarca Alcelmo, el alce, con toda su sabiduría le transmite que era el huevo del Ornitorrinco de la Verdad, quien nace cada 500 años cuando Júpiter se alinea con el solsticio de Saturno, y que al nacer le formula 3 preguntas a la primera persona que ve.
Si responde con la vedad le concede un deseo.
Si responde con la mentira lo condenara a vivir como pelela.
Sandalita sorprendida igual decidió quedarselo.


Por la noche mientras miraban Bailando por un sueño perciben un ruido extraño que provenía de la alcoba de Sandalita. Decididos y temerosos concurren a ver que ocurre y ocurrió lo que creían que ocurriría: el pequeño Ornitorrinco de la Verdad había nacido. El Ornitorrinco de la Verdad desplegó sus alas y elevose en la alcoba, acercose y preguntose: ¿Usted tose? Dirigiéndose a Alcelmo. Ante dicha pregunta desconcertado respondiole: si a veces.
¿Y cada cuanto llueve en África? Fue su segunda pregunta. Desconozco la verdad que desconozco. Respondió nuestro cornudo amigo.
¿Usas la ropa interior de la niña que habita en tu morada? Preguntó por última vez. A lo que Alcelmo, el alce, responde: ¡¡No incapaz!! El Ornitorrinco de la Verdad se levó y luego de un estridente Do de pecho cambio su color a rojo patito, y díjole: sabéis que haz mentidois en vuestra respuesta estimado Alce, ergo debo incurrir en la maldición.
Y extendiendo sus dedos hacia los tobillos de Alcelmo apuntolo señalolo maldijolo dijolo y conjurolo: A papá no lo quiero ver porque el no me deja hacer lo que quiero con mi mamá. Tengo un rayo y lo alcanzará ssck ssck, ahí va.
Pero nadie sabia que Alcelmo, el alce, conocía el contra conjuro que decía así: a Miguel le gusta jugar con Andrés en su soledad Curupí diablo del corral pues a mi no me llevaras.
El rayo que iba hacia Alcelmo, el alce, volvió hacia el Ornitorrinco de la Verdad, encerrándolo nuevamente en el huevo por otros 500 años, mientras el Ornitorrinco de la Verdad gritaba: Chirino Chirino
Colorín colorado este cuento ha terminado
Moraleja: hay personas en la vida que viajan con nosotros todo el viaje y otras que bajan en Gerli. 


 ¿Volvera el malvado ornitorrinco? sigan el programa por el mismo canal a la misma hora todos los viernes
Debo aclarar que este primer cuento lo hice con los amigos que integraban el programa cuidado con el perro en fm abrojos, Lucho, Virginia y Nico 

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