jueves, 27 de septiembre de 2012

El pajaro multinacional con suerte



Había una vez Truz, Truz era un pájaro campana, es decir, era el que le avisaba a sus amigos si venia la lancha o no y en sus tiempos libres tocaba el arpa.
Decidido a cambiar su vida, viajó por el mundo hasta afincarse en Colorlandia. Donde reinaba Juan Carlos Azul.
En aquellos lares se había proclamado una proclama muy proclamante, que recompensaba con 20 millones de recontraredoblones al que solucionara el problema del príncipe Blanco y Negro llamado Marcel, que había nacido en el mes de Marzó.
Nadie sabía que tenía, no hablaba y era medio emo, medio porque se vestía medio blanco y medio negro y medio porque quería. Nadie lo comprendía, hacia muchos gestos y daba miedo a la gente
Truz cuando vio los afiches de recompensa se le agrandaron los ojos como el ancho de espada y dijo: This is mine! (esta es la mía) me voy a hacer recontraremillonario con los recontraredoblones.
Truz fue cabalgando, en su conejo amaestrado, hasta el Rodrigo Palacio. Al llegar gritole hacia las almenas y las almas donde estaba el príncipe: Eh vo`gurí tengo the solution pero no os puedo comunicaros aun. Dadme el plazo fijo de 5 días, sin interés, para comunicarme con unos cuates y volveré y seré millones de soluciones.
Marcel, el príncipe, se quedo sin saber que decir y no dijo nada pero hizo una seña que en la mayoría de los idiomas significaría YES.
Five days later, Truz come back, pero no estaba solo había vuelto con un grupo de francocanadienses gente muy franca de Canadá, que pidió audiencia al príncipe. Blanco y Negro los hizo entrar en el Rodrigo y los escucho atentamente, sin emitir palabra. Los francos al verlo exclamaron: Oh Príncipe hemos venido hasta tus aposentos no para daros una solución fisiológica sino un contrato. Un contrato es un acuerdo legal que no se puede romper ¡que No se puede romper!. Somos del Sirq du Solei.
El príncipe acepto en silencio y se fue de gira con el Sirq du Solei como mimo, y fue conocido como Marcel el que nació en Marzó o Marcel Marzó
Truz cobró la recompensa menos impuesto y ahora planta soja en un feed lot en La Pampa.
Moraleja: debemos esforzarnos siempre por nuestras metas y de vez en cuando jugar a la QUINELA

¿a que numero jugarian?

1 comentario:

  1. jajajaajaja haaaay dioosss!!!!! es verdad! y.....mmmm...dejame pensarlo... jaja muy bueno!

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